AGITADORAS

 

PORTADA

 

AGITANDO

 

CONTACTO

 

NOSOTROS

       

ISSN 1989-4163

NUMERO 121 - MARZO 2021

 

Recaudar Auroras

Ramón Asquerino

(Ibant obscuri sola sub nocte per umbram)

 

«El silencio de tela durante la larga noche,
el suyo despidiendo al andén,
mientras el cielo se cubría de cilicios
y la pena conducía aquel largo tren tan ausente»
El miedo de los andenes

 

«El aire de la llanura, empujado por los pastores,
temblaba como un miedo de molusco sin concha»:
«Danza de la muerte»: Poeta en Nueva York, Federico García Lorca

«Me invadió inmediatamente una ausencia oceánica, una profunda conciencia de crustáceo, silenciosa y sin sueños»:Ruido de fondo, Don Delillo:

 

Estamos recogiendo del suelo
las últimas huellas de este mundo
mudo y desorientado, como un abrazo náufrago,
mientras que erramos, rotos los bolsillos,
recaudando auroras de algas lentas,
solos por las orillas bajo las aceras oscuras
 Ibant obscuri sola sub nocte per umbram —,
repitiendo amaneceres,
repartiendo su luz sanguina,
esa naranja exprimida de tus manos
subiéndose por el alba de nuestros cuerpos,
donde desguazados se caen los años.

Quiero ocultarme detrás de las cortinas de la lluvia,
llenar la ventana con el borrón de mi aliento,
quedarme dentro del edredón y no salir
si no para correr aún con la noche en los ojos,
la noche que nos despertaba.

Recaudar auroras para desayunar palabras,
voces que se atraviesan como huesos de pájaros
en las esquinas. El aire huye desbocado
mientras cabalgan las olas y los gallos.
.
Recaudar auroras y pedir limosnas para este cuerpo
mustio, quebrándose en imágenes del pasado,
cuando el tiempo no soplaba este color de cera,
ni el pálido viento sabía cuál era su origen primitivo,
ni las gafas apenas descubrían aquellas motas
que ahora pesan como pisadas en la cara.
Sin nombres, sin olas, sin deseos, pero recaudar auroras
a esta hora inmediata de romper amaneceres,
y asomar el oído a la ansiedad del mundo:
Aquellos labios, ese beso, el muslo silente,
el gozo del silencio contigo,
las formas satisfechas hasta en sombras.

Recaudar auroras para ahorrar
cuando desparezcamos de aquí
y nadie, nadie, venga a reclamarnos:
ni el banco la hipoteca de nuestras cenizas,
ni las fechas del nacimiento al olvido.
Recaudar auroras, aún, aquí y ahora,
para llorarnos eternos,
entre el crédito de nuestros sueños,
las arrugas de la memoria
y los ojos cansados de las ventanas.

Aunque, por mucho que recaudemos auroras,
seremos pasto del olvido
desde ese mismo día en que te dicen adiós,
y ya no sueñas
ni para decir hasta mañana.
Nadie vendrá a computar, al final,
cuántas auroras habremos recaudado.

… Y un beso fugitivo corriendo por no llegar tarde:
Ibant obscuri sola sub nocte per umbram.

Ibant obscuri sola sub nocte per umbram: Virgilio, Aeneida: VI, 268; «Erraban oscuros bajo la solitaria noche entre sombras», traducción de Jorge Luis Borges.

 

 

 


 

 

Aurora

Amanecer en Cádiz: 13 de agosto de 2020. Foto del autor

 

 

 
@ Agitadoras.com 2021